La adolescente de 17 años imputada como coautora del asesinato de su compañera de colegio en la localidad correntina de Alvear se mudará a Santo Tomé, donde deberá retomar sus estudios en una semana y someterse a terapia psicológica. Esta medida generó la indignación de los padres de la víctima, Cecilia Emilce Lazcano (16), quienes esperaban que la joven permaneciera detenida en un instituto de menores.

Lo llamativo del caso es que la Justicia no verificó si el lugar donde residirá la imputada reúne las condiciones adecuadas. Así quedó evidenciado durante la audiencia de coerción, cuando la jueza de Garantías Claudia Luco Montero comenzó a indagar sobre las características de la vivienda.
El defensor oficial y los padres de la acusada acudieron al juzgado acompañados por una mujer que se presentó como madrina del padre de la menor, un policía que trabaja en Alvear. Esta mujer, a quien le costó recordar el nombre de su ahijado, expresó su conformidad para ceder una casa en el barrio Cerro de Santo Tomé por tiempo indeterminado, donde la imputada vivirá junto a su madre.
Los padres de Cecilia siguieron la audiencia con profundo rechazo, ya que todas las partes parecían haber acordado previamente la postura presentada ante la magistrada. Tanto fue así que el día anterior, los familiares de la menor trasladaron a Santo Tomé muebles y ropa para su traslado.
La jueza Luco Montero señaló que la privación de la libertad es una “medida excepcional”, aplicable únicamente en casos de posible fuga u obstrucción a la investigación. En su evaluación, la adolescente colaboró con la causa, residirá en Santo Tomé sin posibilidad de regresar a Alvear y se someterá a terapia psicológica.
Además, la magistrada indicó que los padres de la menor deberán gestionar el cambio de escuela en un plazo de cinco días y que la joven solo podrá salir de Santo Tomé con autorización judicial, aunque no detalló cómo se garantizará el cumplimiento de estas medidas.
El abogado querellante Juan Saucedo expresó su descontento porque durante la audiencia se escuchó a la imputada y su familia, pero no a los padres de la víctima. Corintia Vila, madre de Cecilia, manifestó su indignación: “Estoy indignada porque mi hija no puede defenderse ni hablar. Esta chica va a hacer su vida normalmente en Santo Tomé y yo ya no tengo a mi hija”. También cuestionó la falta de consideración de las pruebas existentes, entre ellas los mensajes intercambiados entre la imputada y su novio, presunto autor material del crimen.
Según Vila, la imputada “seguirá estudiando, se recibirá y luego todo quedará en el olvido. Fin de la historia”.
La jueza indicó que las explicaciones respecto a la acusación deberían ser brindadas por el fiscal Gustavo Cabral, quien aseguró a la familia “un juicio con todas las garantías” y explicó que solicitó la prisión preventiva del principal acusado debido a que este “no tenía contención, provenía de un ambiente familiar conflictivo, con un hermano preso por abuso sexual, una hermana víctima y una madre enferma”.
El querellante adelantó que recurrirá la medida ante el Tribunal de Revisión y recusará al fiscal Cabral, al considerar que la ley se aplicó “con rigor por un lado y manifiesta benevolencia por otro”.
Cecilia Emilce Lazcano fue atacada en la madrugada del 16 de julio en la antigua estación de trenes de Alvear. El agresor le provocó cortes en un brazo y una profunda herida en el cuello. Para simular un suicidio, envió desde el celular de la víctima dos mensajes de despedida a sus amigas.
La adolescente logró pedir ayuda en una vivienda cercana, pero falleció horas después durante su traslado a la ciudad de Corrientes.
La noche anterior, Cecilia había quedado a dormir en la casa de una amiga, aunque se retiró cerca de las 3 de la madrugada para encontrarse con un compañero de colegio. Cámaras de seguridad privadas registraron su camino hacia la vieja estación, donde se observa al joven cargando una pala y regresando horas después por otro camino, con ropa diferente.
En el celular del acusado se hallaron mensajes con su novia que revelan que la imputada no solo estaba al tanto del plan, sino que incluso ofreció sugerencias para impedir que se encontrara el cuerpo de Cecilia.
De esos mensajes también surge la existencia de una tercera persona a quien debían enviar fotos y videos del ataque. Hasta el momento, la Justicia no ha podido identificar a esta persona ni determinar su rol en el homicidio.
Este lunes por la tarde se realizará en Alvear una marcha encabezada por Corintia Vila y Raúl Lazcano, padres de la víctima, para exigir un mayor compromiso judicial en el esclarecimiento del crimen.
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