Carlos Alberto González (43) y su esposa Cytinhia Karina Chamoles (44) atribuyeron la causa que los tiene detenidos por estafas y defraudación a la crisis económica del país. Están acusados de estafar por más de dos millones de dólares y quinientos millones de pesos mediante la venta de vehículos de alta gama, entre ellos un Tesla Cybertruck adquirido por un diputado libertario y una camioneta perteneciente al hermano del exrugbier Agustín Pichot.

En su declaración indagatoria ante el fiscal Andrés Quintana, a cargo de la Fiscalía N° 2 de Pilar, González afirmó: “Me aniquilo, perdí todo respeto y confianza”. La investigación imputó a la pareja 38 hechos relacionados con la comercialización de autos de lujo en su concesionaria, “Autos Pilar Premium”, ubicada en el kilómetro 39,5 de la autopista Panamericana.
Entre los 47 clientes estafados se encuentran el diputado jujeño Manuel Quintar y Joaquín Pichot, exjugador de rugby del CASI y hermano del ex capitán de Los Pumas, Agustín Pichot. Quintar denunció la compra de un Tesla Cybertruck por un valor total de 285 mil dólares, por el que pagó 98.500 dólares y casi 293 millones de pesos, pero nunca recibió el vehículo. Posteriormente fue visto estacionando una camioneta similar en el garaje del Congreso de la Nación.
En el caso de Pichot, los imputados gestionaron la venta en consignación de su camioneta Ford Ranger Raptor 3, pero luego se apropiaron de la operación, desviando la venta para su beneficio sin devolver el vehículo ni rendir cuentas.
El matrimonio fue detenido tras una investigación que comenzó en mayo de este año. González ya había sido imputado en una causa por desobediencia ante el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, por no acatar la orden de retirar vehículos ubicados sobre la autopista Panamericana, denuncia que hizo Autopistas del Sol.
En su indagatoria, González reconoció que desde mayo a diciembre de 2025 su negocio comenzó a declinar, pasando de vender 100 autos al mes a menos de 50, manteniendo costos fijos elevados. Aseguró que aceptó declarar para colaborar con la causa y buscar una solución para los damnificados.
El empresario explicó que comenzó con un local en un shopping y luego se trasladó a la Panamericana, donde llegó a contar con cinco edificios. Su negocio consistía en la reventa de autos de alta gama, orientado a una clientela ABC1 o premium, y con el tiempo incorporó como inversores a los mismos clientes. Según afirmó, todo estaba debidamente documentado.
Sin embargo, el ingreso de vehículos importados desde China y la causa judicial federal en Campana habrían debilitado su economía. “No me acompañan las ventas, arrastro un descalce financiero de seis millones de dólares y comenzaron a acumularse los pendientes de entrega a los clientes. Esto no se produjo hace años, sino en el último tiempo; la empresa tiene diez años de existencia”, señaló.
González aseguró haber convocado inversores para manejar los pagos pendientes, tanto al diputado como a otros clientes afectados. Manifestó que, en la difícil situación económica del país, no son la única empresa con descalces financieros y que intentaba rearmarse, aunque sin la velocidad necesaria para cumplir con las demandas.
Además, mencionó que posee créditos a cobrar por unos dos millones de dólares, correspondientes a vehículos, terrenos y pagarés, los cuales pretende utilizar para afrontar sus compromisos.
Por su parte, Cytinhia Chamoles brindó una declaración similar. Explicó que son dueños de la empresa desde hace siete años y atribuyó las deudas a la crisis económica. Indicó que en el último año aumentaron las ventas financiadas, tanto para facilitar las compras como en sus propias operaciones, pero que los compradores comenzaron a atrasarse en los pagos, generando un desfase financiero.
Chamoles señaló que, desde mayo y junio de 2025, las ventas decrecieron. Identificó pagarés impagos de clientes por casi 600 mil dólares y denunció que, al reclamar, fueron amenazados con denuncias en respuesta a sus reclamos legítimos. Citó el caso de un reconocido DJ que compró una camioneta Land Rover Evoque, quedando adeudados 120 mil dólares.
La mujer afirmó: “Queremos cumplir con nuestra deuda, pero necesitamos que nuestros deudores nos paguen primero o incluso abrir una cuenta judicial para que el dinero se destine directamente a los acuerdos con los denunciantes”. En total, explicó que les deben unos dos millones de dólares en vehículos, cuotas e incluso inmuebles.
Tras las primeras denuncias, la investigación judicial comprobó que, a pesar de estar bajo sospecha, la pareja continuaba publicitando la compra y venta de vehículos, utilizando principalmente las redes sociales.
Según las denuncias, algunos vehículos nunca fueron entregados y otros usados, consignados para la venta, figuran como vendidos sin que los fondos lleguen a sus legítimos propietarios. Se sospecha que la organización criminal está integrada por cerca de diez personas, que articularon un sistema para captar dinero con la promesa de importar unidades, cuyo único fin era apropiarse de los fondos de los clientes.
Además del Tesla Cybertruck, la flota involucrada incluye principalmente camionetas y autos deportivos de alta gama. Entre estos últimos se encuentran un Chevrolet Corvette, cuatro Ford Mustang, dos Mercedes Benz, un Audi R8, dos BMW y un Alfa Romeo Giulietta 1.8 Quadrifoglio, cuyo valor total supera los 700 mil dólares.
En el segmento de camionetas y SUV figuran modelos
- Raro
- Asqueroso
- Divertido
- Interesante
- Emotivo
- Increible
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